lunes, 13 de julio de 2015

Capítulo 2: El retorno del “Viper”. Parte 2/3

Érase una ciudad oscura, sucia y humeante…

Antes de tratar de dejar las calles limpias de drogas debo buscar y eliminar el “epicentro de la epidemia”, los laboratorios donde los hombres de Falcone elaboran la droga. Sumando todas las veces que he investigado a Falcone, nunca he encontrado ningún laboratorio ni sala en la que los químicos puedan “cocinar” las drogas. Mejor dicho, desconocía que Falcone era autosuficiente en la producción de estupefacientes. Siempre creí que la importaba de Italia o de Sudamérica pero ya veo que me equivocaba. El único sitio en el que podría tener las instalaciones necesarias para el proceso químico es en los polígonos industriales que tiene a las afueras de la ciudad.

Me dirijo hacia allí con mi detector de toxinas que acaba de desarrollar “Wayne Technologies”. Es complicado encontrar algo en esos almacenes, los he registrado en otras ocasiones y nunca he encontrado drogas. Lo primero que veo al llegar es el coche del hombre de moda entre los mafiosos, Milos Grapa, la mano derecha de Falcone. En el Ford Escort no hay nadie, debe de estar dentro. Me cuelo por el tejado para echar un vistazo al interior de la sala pero allí no hay nada, todo está oscuro y vacío. No detecto ningún índice tóxico en la sala pero sí que capto algo en el subsuelo. Éste sitio debe tener una planta baja y allí debe de estar el laboratorio. Mientras busco sin éxito una escalera o ascensor por el que descender, empiezo a oír voces, alguien está subiendo. En efecto, Milos Grapa emerge tras la pared que tiene doble fondo, al traspasarla llegamos a una sala secreta, la cual se abre con un mecanismo. Dejo marchar a Grapa y a su guardaespaldas y me dispongo a inspeccionar la zona.

La imponente luz artificial del laboratorio me ciega la vista impidiéndome vislumbrar nada. Al cabo de unos segundos vuelvo a echar un vistazo y lo que veo me deja sin palabras. Las instalaciones son espectaculares, toda una planta repleta de tecnología puntera y de cajas repletas de mercancía esperando ser recogidas. Incluso veo varias máquinas que usamos en Químicas Wayne que supuestamente eran exclusivas para nosotros. Le notifico a Alfred todo lo que he descubierto y me dispongo a detener a todos los que estaban allí presentes. Reduzco a los tres guardias de seguridad y retengo a los cuatro investigadores que aún estaban trabajando pese a que acababan de sonar las tres de la madrugada. Debería llamar al inspector Gordon pero sé que hoy es su día libre, él también ha trabajado duro en los últimos meses, le dejaré descansar. Llamo a Harvey Bullock, el compañero de Jim. No es santo de mi devoción, es un engreído, pero sé que es de fiar. Se llevará todo el reconocimiento popular al incautar la droga y cerrar estos laboratorios, no es algo que me guste pero es lo que tiene ser Batman, guardián en las sombras.

En apenas diez minutos varias patrullas policiales aparecen en el polígono para llevarse a comisaria a los hombres de Falcone que les he dejado allí, para requisar toda la droga y precintar el recinto.

Jim Gordon se entera inmediatamente de todo lo sucedido y decide dejar su día libre para otro momento. Ha encendido la batseñal en el cielo oscuro y humeante de Gotham, parece que esta noche sea más intensa que la propia luna. No sé qué tendrá preparado para mí, acaban de llevarse todas las pruebas y los “regalitos que les he dejado” así que no han tenido tiempo de revisar nada. Pero no importa, acudiré igualmente ¿acaso tengo algo mejor que hacer? Me monto de nuevo en el batmovil y a mitad de camino la fría luz que ocupaba el cielo estrellado de la ciudad desaparece. En el tiempo que llevo en este “trabajo” nunca había pasado nada similar. No puede ser un error, a la señal solo tiene acceso Gordon, esto no me gusta. Aumento la velocidad del coche hasta que llego a la esquina trasera de la comisaría, no veo nada extraño pero sí que oigo gritos en la otra parte del edificio, en la entrada principal. Subo a través de las gárgolas de la vieja comisaría hasta que consigo vislumbrar lo que sucede en la entrada. Mis peores temores se acaban de hacer realidad.

Un grupo de 30 hombres bajo la influencia de Falcone estaban formando frente a las puertas del edificio como si de una legión romana se tratara. Por el aspecto que tenían era obvio que estaban bajo los efectos del “Viper”, el único que parecía estar cuerdo era el cabecilla del grupo, Tommy Bones, uno de los hombres más importantes de Falcone. Lo podríamos catalogar como su asesino personal, se encargaba de los trabajos de mayor exigencia. Destacaba por sus conocimientos militares y estratégicos, por ello era el planificador de los actos de la mafia de “El Romano”. Estaba a punto de actuar cuando de repente el delincuente se dispuso a hablar, pedía que se le entregara toda la droga y el material incautado hacía apenas una hora y que si no atendían a todas sus exigencias aquello se convertiría en una batalla sin precedentes en la ciudad de Gotham. Pero eso no era lo peor, Bones tenía guardado un último as bajo la manga, había secuestrado a Barbara, la hija del inspector Gordon. Era una situación realmente crítica, de las más exigentes a las que me había enfrentado, si no medía mis actos con precisión la noche acabaría realmente mal para todos.

Continuará… En breve, un número doble que pondrá fin al 2º capítulo
  
 
     (1)             En esta parte entra en escena Harvey Bullock, el compañero de Gordon. Ha aparecido en multitud de historias en diferentes medios. También aparece uno de los personajes más importantes del grupo vengador de Gotham, Barbara Gordon, no es solo la hija adolescente del inspector Gordon, es la mismísima Batgirl y el Oráculo de Batman cuando queda impedida. Finalmente, aparece Tommy Bones, un asesino de la mafia de Salvatore Maroni en la serie televisiva de Gotham.


Aleix Aranda (@greenlanternBCN) a las teclas
Lucas Liesa (@2Ldesigns) a los lápices



martes, 30 de junio de 2015

Capítulo 2: El retorno del "Viper". Parte 1/3

Érase una ciudad oscura, sucia y humeante…

Ya es domingo, otra semana que finaliza, apenas quedan unos pocos días para que lleguen las Navidades… Nunca he sido de festejar este tipo de cosas, supongo que las situaciones que se han dado en mi vida me han impedido celebrarlas con ilusión. Una ilusión que se desvaneció junto a la  vida de mis padres en aquel callejón cuando no tenía ni diez años. Ahora no es que haya cambiado mi opinión respecto a estas fiestas, ni muchísimo menos, pero por lo menos sí que he recuperado una ilusión, la de la familia. El “espíritu navideño” hace que mi hijo y mis nietos estén más felices que nunca y que vengan más a ver al abuelo Bruce. Así que ya que se interesan más por mí se lo agradezco con una o dos sonrisas, tampoco es cuestión de derrochar, vaya hasta me vuelve mi irónico sentido del humor.

Hoy viene Damian, mi hijo, para llevarme a dar un paseo por el parque y charlar un rato. Sé que todos os estaréis preguntando si Damian es el nuevo Batman del que os hablé en el capítulo anterior, siento desilusionaros pero no, al parecer la capa de Batman no se transfiere de generación en generación como las empresas. La capa no la ha querido heredar pero las empresas ¡vaya! que sí, no sabe nada… Pese a haber crecido y madurado, siempre ha mantenido esa picardía y rebeldía que mostraba en los tiempos en los que era mi compañero Robin. Pese a no haber heredado la identidad de Batman sí que colabora con el nuevo Caballero Oscuro, le ayuda en algunos casos y le subministra todo el equipamiento que diseñó para mí en su día Lucius Fox, con alguna modernización, claro está.

Damian me cuenta que hace poco descubrió una toxina con una composición muy similar a la que usaba el Espantantapájaros en mis tiempos, podría ser un imitador…  Mi experiencia respecto a Crane sería de gran ayuda para Batman, así que he decidido asesorarle, pero ya seguiremos con este caso en unos días porque todo esto de la toxina me ha inspirado para relatar el siguiente episodio de mis memorias, en el que otra toxina, el “Viper”, es la protagonista.

35 años antes

Ya estoy de vuelta, éste pequeño viaje a Bermuda me ha sentado realmente bien, necesitaba cargar las pilas antes de volver a la acción. Hasta el “Guardián de Gotham” necesita tomarse un respiro y apartarse unos días porque si no lo haces, Gotham te consume volviéndote tan loco como a Edward Nygma, Jonathan Crane y cía.

Alfred me pone al día sobre todo lo sucedido en la ciudad durante mis vacaciones, nada de lo que la policía no se haya podido ocupar. Lo imaginaba, si hubiese pasado algo grave, Alfred me lo hubiese notificado inmediatamente. En cuanto a lo referente a mi compañía, Empresas Wayne, está todo correcto, no ha perdido credibilidad tras lo acontecido hace unas semanas. Tan solo hay una cosa que ha inquietado a mi mayordomo en mi ausencia, se han registrado diversos casos de violencia incontrolada en los que el “Viper” mejorado que descubrimos en el asilo de Arkham podría tener algo que ver.
Si la nueva droga se sigue comercializando por los callejones de Gotham la vida de muchos ciudadanos puede quedar destrozada. Hay que actuar ya, antes de que se siga expandiendo y de que se vuelva incontrolable como si de una epidemia contagiosa se tratara.

Hace un año, aproximadamente, Stan Potolsky, un ingeniero químico, enloqueció y creó el Viper que se expandió por Gotham gracias a los narcotraficantes callejeros de Falcone. El citado profesor contrató los servicios del mafioso para vender la droga a cambio de una parte del pastel. Los efectos de la droga eran escalofriantes, en el tiempo que duraban, los consumidores mostraban una fuerza descomunal fuera de los límites humanos, una violencia innata en ellos que no podía ser frenada y una modificación de su ADN y de su metabolismo de manera que una vez pasaban sus efectos, los consumidores fallecían. Durante los días en los que el “Viper” estuvo correteando por la ciudad los daños humanos y materiales fueron enormes. Varios policías fallecieron al intentar lidiar con estas personas convertidas en criaturas irracionales. Después de trabajar codo con codo junto a la policía de Gotham conseguimos retirar la droga de las calles y acabar con ella, o eso creíamos.

La droga ha regresado con una composición similar pero con unos efectos diferentes. Ya no mata a sus compradores ni les triplica la fuerza pero les sigue aumentando la agresividad. Aunque lo que más me preocupa de la nueva composición es que crea a sus consumidores unas alucinaciones que hacen que sus mentes puedan ser manipuladas. Como ya vimos con el francotirador que se suicidó en el juicio de William Earle (véase el 1r capítulo) les convierte en auténticos mercenarios, sin mente, incapaces de razonar. De esta manera, Falcone puede crear todo un ejército de delincuentes sin que nadie se dé cuenta.

Continuará… 
 
 
    (1)    En este episodio encontramos el nombre de Lucius Fox que fue el encargado de equipar a Batman correctamente y de entregarle el Batmovil, le hemos visto en la trilogía de Christopher Nolan de El Caballero Oscuro interpretado por Morgan Freeman y en multitud de historias del personaje. Stan Potolsky fue el creador de la sustancia protagonista en este episodio en la serie televisiva Gotham. A Damian, el hijo de Bruce Wayne y Talia al Ghul, desde su primera aparición oficial en 2002 le hemos visto regularmente en las historias de DC encarnando a Robin.


Aleix Aranda (@greenlanternBCN) a las teclas
Lucas Liesa (@2Ldesigns) a los lápices



                                                       Ilustración realizada por Lucas Liesa en exclusiva para el blog

martes, 9 de junio de 2015

Reflexión del primer capítulo y avance del segundo

Como ya he expresado por Twitter y en la zona de comentarios del Blog estoy realmente contento con el resultado de este primer capítulo de los relatos de Batman desarrollados por un servidor, aunque eso no me corresponde evaluarlo a mí. Considero que la historia engancha y te deja con ganas de más. También encuentro interesante la reflexión sobre la vida del Bruce Wayne anciano que puede dar mucho jugo en los próximos capítulos cuando explore más el futuro de Gotham y de Bruce. En los relatos se narran historias alternativas del Caballero Oscuro manteniendo la filosofía y la esencia del personaje creado por Bob Kane y Bill Finger en el Bruce Wayne joven y tirando de inspiración personal con el Bruce Wayne del futuro, el anciano.

Lo que más me ha costado que a su vez es lo que más me ha gustado, ha sido introducir tramas, personajes, situaciones inspiradas en material original del personaje, ya sea de los cómics, películas, series animadas, videojuegos… Y en ello está uno de los puntos fuertes de la historia. No he querido dejar casi ningún personaje al azar, exceptuando  Jerome Bryant que tanto nombre como personaje son inventados, todos los demás (Milos Grapa, William Earle, Dr. Burton…) son personajes desconocidos que han tenido un papel pequeño en alguna historia original de Batman tal y como relato en los anexos de cada parte del capítulo.

El blog no ha tenido una gran difusión, no existe el feed-back que desearía pero no me preocupa. Sé que hay algún que otro lector y me divierto haciéndolo así que próximamente continuaré con los relatos.

El capítulo 2 que llegará en unos días tiene el nombre de “El retorno del Viper” y retoma la historia de la nueva droga-toxina que ha llegado a Gotham como ya vimos en el primer capítulo. Así que os animo a seguir leyéndolo y cualquier cosa que queráis comentar podéis hacerlo en el apartado comentarios, en Twitter (@greenlanternBCN) o a través del hashtag #EraseUnaVezUnCaballeroOscuro


Gracias a todos, nos leemos pronto!

lunes, 25 de mayo de 2015

Capítulo 1: los fantasmas del pasado. Parte 3/3

Érase una vez una ciudad oscura, sucia y humeante…

Abro los ojos y veo a Alfred sacudiéndome el brazo para despertarme, hacía meses que no era necesario que me despertara... Era hora de enfundarse el traje y de dirigirme al piso del Sr. Earle. Después de unos minutos revisando carpetas, archivos… encuentro algo curioso, una carta del departamento judicial de Gotham, debe presentarse en unos días en los juzgados provinciales por un delito contra el medio ambiente y por cohecho. Por aquí no encuentro mucho más, procuro dejarlo todo como estaba y salgo del edificio.

Tengo que informarme sobre el caso para poder empezar a atar cabos, de momento todo lo que tengo son “fragmentos de un todo”. Llamo al inspector Gordon para que me facilite todos los informes sobre el caso, Harvey Dent, fiscal del distrito y amigo de Gordon también me ayudará. Me reúno con ellos en la azotea de la comisaría de la policía de Gotham donde Jim (el inspector Gordon) aprovecha para fumarse uno de sus cigarrillos. Me entero de que Dent, fiscal encargado del caso de Earle, fue el encargado de reabrir el caso tras muchos años a causa de que había un nuevo testigo y qué testigo… (ya os contaré). Había trabajado con Dent hacía unos meses, era un tipo peculiar pero un buen hombre al fin y al cabo. Tenía las ideas claras y quería lo mismo que yo, el bienestar de la ciudad, aunque su filosofía para arreglar las cosas era un tanto idealista y en ocasiones llegaba a ser obsesiva.

Al parecer Earle fue denunciado por Jerome Bryant, un empresario que le acusó de verter residuos tóxicos derivados de la producción de armas químicas en unos terrenos de su propiedad situados a las afueras de la ciudad que estaban pendientes de ser edificados. La política de mi compañía sobre ese tema era muy clara, los residuos debían de ser reciclados a través de una empresa especializada a la que le pagábamos una buena suma de dinero, pero en lugar de hacerlo así le encargó el trabajo a Falcone que los esparció en los terrenos del Sr. Bryant destrozándoselos e imposibilitando cualquier construcción a medio plazo. De esta manera Earle se quedó con el dinero que se ahorró al encargarle el trabajo a Falcone en lugar de a la empresa determinada. El citado empresario le pidió a Earle que le pagara una indemnización por los daños ocasionados y le amenazó con denunciarlo si no lo hacía. Earle sabía perfectamente que si le denunciaba ante los tribunales tendría que pasar una larga temporada en la cárcel, perdería el trabajo y una importante suma de dinero. Finalmente, Jerome Bryant interpuso una demanda en los juzgados de Gotham contra William Earle que seguía defendiendo su inocencia mientras el empresario aseguraba tener pruebas suficientes para hacer que ingresara en prisión.

El empresario, que a su vez era abogado, decidió defenderse a sí mismo en el juicio, ese fue su gran error. El día del dictamen Bryant no se presentó y el juicio quedó suspendido. A la mañana siguiente apareció su cuerpo inerte sin vida en la cuenca del rio Gotham desapareciendo con él todas las pruebas contra William Earle. El forense determinó que había sido asesinado de un disparo en la sien y que había sido lanzado al rio horas antes de que se celebrase la vista. La policía investigó el homicidio teniendo a Earle en el punto de mira pero nunca se encontraron pruebas para inculparle. El juez instructor decidió cerrar el caso dejando al acusado en libertad sin cargos obviando las pruebas existentes como los terrenos contaminados del empresario asesinado. Hace unas semanas ese mismo juez, el Sr. Faden, fue detenido por aceptar sobornos en distintas ocasiones que habían influido en sus decisiones judiciales. Dent, que también era el fiscal encargado de este caso, había llegado a un acuerdo con el juez Faden, el acusado. Si confesaba en qué casos había practicado cohecho se le rebajaría la pena. Confesó que Earle le había pagado para lo dejase en libertad gracias a la sentencia. Automáticamente Dent decidió reabrir el caso. El asesinato de Bryant y la amistad de Earle con Falcone, que cada vez era más evidente, hicieron que se sospechara que alguno de los sicarios de Falcone fuera el homicida. Finalmente, el apoyo de Earle a Falcone en la posible apertura del parque de residuos tóxicos y su implicación en el caso de Jerome Bryant hizo que la cúpula de Empresas Wayne decidiera relevarle de su puesto de director de Industria Wayne para reubicarlo en un cargo inferior de operario de “Wayne Technologies. Todo esto nos lleva al presente.

Los maletines que recibió Grapa en nombre de Falcone tienen que tener alguna relación con todo esto. ¿Intentaría asesinar al juez Faden, sobornar de nuevo al juez encargado del caso o probaría algo distinto? No voy a conseguir que Earle confiese, ha escondido la verdad demasiados años como para derrumbarse en un interrogatorio. El juicio es mañana y tenemos que estar preparados. Primeramente, hay que asegurarse de que Faden esté bien protegido, le pido a Gordon que aumente la vigilancia en las inmediaciones de su celda. Harvey ha investigado al juez encargado del caso y confía en él no aceptará sobornos, es un hombre de principios. Si el juicio se celebra sin altercados Earle irá a prisión y todo acabará todo lo bien que se puede esperar. Por tanto, el día del juicio tendré que estar presente para vigilar que ningún sicario de Falcone asesine al testigo.

Hoy es el gran día, Gordon tiene el operativo organizado, sus hombres están listos para actuar, el testigo corrupto está a salvo, Dent está listo para mandar a Earle a Blackgate y yo... Soy Batman, siempre estoy preparado. Alfred tiene pinchadas todas las cámaras de alrededor y todas las personas del juicio están registradas. Todo va muy bien, demasiado y tan sólo quedan 15 minutos para el juicio.

Está a punto de dar comienzo cuando Alfred me notifica por el pinganillo de que el Ford Escort negro de Grapa se aproxima al juzgado por la calle 32. Aviso a Gordon y automáticamente envía dos patrullas para neutralizarles. Consiguen detener el vehículo que no opone resistencia, la sorpresa de los policías al acercarse al vehículo es mayúscula, no son ni Grapa ni los hombres de Falcone. El conductor explica a  los agentes que un tipo con acento italiano le había pagado 200 dólares para que llevara el coche hasta el juzgado. Era un señuelo, Grapa estaba jugando con nosotros. Lo más probable es que en cualquier momento los delincuentes aparezcan en el juzgado. Me dirijo de nuevo hacia allí y así es, un francotirador está apuntando desde el edificio del frente a la sala en la que se celebra el juicio. Por suerte, llego antes de que efectué el disparo, logro detenerlo pero no consigo evitar que se lance al vacío a través de la ventana, no llego a detenerlo, muere al impactar contra el suelo.

El juicio se celebra con normalidad y Dent cumple su palabra, el juez dicta sentencia, el testimonio de Faden fue más que suficiente para encerrar a William Earle en Blackgate. La historia acabó bien, conseguimos que se hiciera justicia y honrar la memoria del difunto Jerome Bryant, lástima que no pudimos atrapar con vida al tirador. Si no se hubiera suicidado podría haber delatado a Falcone  de alguna manera. ¿Cómo es posible que Falcone haya conseguido tener hombres tan leales capaces de suicidarse antes de ser atrapados para evitar delatarle? Quizá no lo hizo por eso y sólo quiso evitar la cárcel… A la mañana siguiente el forense ya tenía preparado el papeleo de la autopsia. Obviamente no era muy completa debido al mal estado del cuerpo al caer desde un edificio de 70 metros pero la información que pude extraer fue aterradora. En los análisis sanguíneos se encontró una sustancia que le había hecho cambiar su forma de actuar, la persona que le facilitó la droga le había manipulado a través de la toxina que no era otra que el “Viper” mejorado que le había incautado al Dr. Burton. Si esa toxina es tan potente como para manipular la conducta de alguien tendré que actuar antes de que cause más problemas.

Tal y como había previsto todo el caso de Earle había afectado a la reputación de mi compañía, Empresas Wayne. En la portada del Gotham Gazette ya ponían en duda las prácticas de la empresa. Tuve que comparecer en rueda de prensa como Bruce Wayne (mi álter ego) para calmar los ánimos. Por suerte, mi discurso moralista sobre la empresa y el medio ambiente logró apaciguar los ánimos y que todo volviese a la normalidad.

El presente

Vaya, rememorar estas hazañas me ha hecho ponerme nostálgico, hacía mucho tiempo que no recordaba  aquellos tiempos en los que todo era mejor, al menos para mí. Sobre todo me ha hecho pensar en el Sr. Alfred Pennyworth, mi mayordomo. Pese a que siempre fue mi sirviente realmente era mi amigo, mi padre, mi confidente, mi hermano… La persona que más sacrificó por mí y que más me quiso nunca. En fin, he acabado el primer capítulo de mis memorias, quién me iba a decir que en mi estado iba a conseguir finalizar algo que no fuera mi vida… supongo que a este caballero oscuro aún le quedan muchas cosas que contar.

 FIN

 


     (1)             En esta parte he utilizado al juez Faden que era corrupto en la película de Batman Begins. La prisión de Blackgate es la cárcel de Gotham presente en la historia de Jeph Loeb de El largo Halloween, el videojuego Batman Arkham Origins Blackgate, la serie animada Batman: The brave and the bold… Los problemas con los residuos tóxicos han estado presentes a lo largo de la historia del Caballero Oscuro, en los orígenes del Joker, en la serie Gotham...

     @greenlanternBCN




martes, 12 de mayo de 2015

Capítulo 1: los fantasmas del pasado. Parte 2/3

Érase una vez una ciudad oscura, sucia y humeante…

Espero a que Milos Grapa y los hombres de Falcone se esfumen en la oscuridad de las calles de Gotham y entro en el asilo, todo está a oscuras, tan solo consigo vislumbrar una tenue luz en la primera sala entrando por la puerta trasera, es la linterna del Dr. Burton, espero a que avance y le sigo. Finalmente se detiene en el despacho F de la segunda planta del psiquiátrico, una vez dentro le sorprendo por la espalda asestándole un golpe en la cabeza que lo deja inconsciente, le ato a la silla y espero a que despierte mientras inspecciono el despacho y el maletín de las drogas. En el despacho no encuentro nada relevante, tomo una muestra de las drogas y se la envío a Alfred para que la analice. A los pocos minutos Burton vuelve en sí. Empiezo a interrogarle pero no quiere colaborar (está nervioso y asustado) así que le presiono hasta que empieza a relatar lo ocurrido.

En efecto, iba a probar la efectividad de la nueva toxina con sus pacientes, recibiría una cuantiosa recompensa al acabar los experimentos siempre y cuando nadie lo descubriera. Hasta aquí llega su relato pero sé que hay más. Le pregunto por qué le dio a Grapa esos dos maletines con el logotipo de Empresas Wayne y sobre qué relación tenía la compañía en todo esto. Burton se quedó perplejo, no sabía que yo barajaba esa información. “Los maletines no van conmigo”, dijo. El Dr. solo era el intermediario entre Falcone y un operario de mi empresa. Vino el martes, le dio el dinero y se lo entregó a Grapa, eso es todo, no sabía quién era. Le creo, he interrogado a muchos delincuentes en los últimos meses y sé cuándo mienten. Burton estaba derrotado. ¿Cómo es posible que un hombre sin escrúpulos como él se mostrara tan débil? Sea como fuere no me importaba, iría a la penitenciaría de Blackgate en cuanto se lo comunicase al inspector Gordon.

Bajo hasta la planta baja donde está la  sala de vigilancia, cojo la cinta de la cámara de seguridad del pasado Martes (día en el que supuestamente el operario de Empresas Wayne le trajo los maletines a Burton). Llamo al inspector Gordon para decirle que le he dejado a Burton y las pruebas que le inculpan en el despacho F y vuelvo a la Batcueva para reunirme con Alfred.

Una vez en mi laboratorio Alfred me comunica que ya ha analizado la muestra de la toxina que le envié, las noticias que tenía no eran nada buenas. Era una modificación de la droga que afectó a Gotham tiempo atrás, “el Viper”. Pese a que ya no le otorgaba una fuerza descomunal ni mataba a sus consumidores, seguía despertando una violencia innata en ellos y unos efectos alucinógenos que podían hacer que se manipulara la mente de sus adictos mientras duraban sus efectos. Más problemas, como si no tuviera suficientes… Me encargaré de investigar los planes de Falcone con la droga cuando termine con el caso de corrupción de mi empresa. Me pongo a revisar las imágenes de la cámara de seguridad intentando comparar todos los rostros que entraron y salieron del psiquiátrico de Arkham con los trabajadores de Empresas Wayne y… ahí estaba, William Earle. El Sr. Earle es un operario de la filial de Empresas Wayne, “Wayne Technologies”. Fue uno de los trabajadores que promovieron que Empresas Wayne produjera y comercializara armas. Fue muy criticado por esa decisión pero ética aparte, es una de las secciones de la empresas que más frutos da.  Hace un par de años perdió su cargo de Director de Industrias Wayne tras ser puesto en entredicho por los accionistas al intentar instalar a las afueras de Gotham un parque de residuos tóxicos tal y como Falcone quería. Vaya, parece que aún queda algún exponente en la compañía de las épocas en las que nos dejábamos llevar por las decisiones de Falcone. Debo solucionar esto antes de que la empresa se vea salpicada. Mañana investigaré la casa del señor Earle a ver si descubro qué relación tiene con Grapa, Falcone y cía. Ahora voy a ver si puedo dormir un rato que desde mi encuentro con el Joker casi no puedo conciliar el sueño. Si no estoy al 100% de poca ayuda le seré a esta ciudad.

El presente

No he podido dormir bien desde la noche en la que murieron mis padres, ni siquiera después de recibir palizas o de días enteros sin descansar. ¿Y pretenden que duerma ahora que soy solo un viejo impedido? No, Batman siempre está alerta, listo para la acción, aunque ahora esa acción se limite a impedir que una mosca se postre en mí comida…


Continuará… En breve, un número doble que pondrá fin al 1r capítulo
 

     (1)             William Earle está basado en el directivo que llevó a Bolsa a Empresas Wayne en la película de Christopher Nolan Batman Begins. Otras partes del relato tienen relación con la historia de Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli que muestran un Bruce Wayne que da sus primeros pasos como Batman y donde aparece por primera vez Carmine “el Romano” Falcone. La nueva toxina está inspirada en la que se muestra en la serie de televisión Gotham (“Viper”) que se postula como un prototipo de la toxina de Bane.

     @greenlanternBCN

miércoles, 6 de mayo de 2015

Capítulo 1: Los fantasmas del pasado. Parte 1/3

Érase una vez una ciudad oscura, sucia y humeante…

Las 3 de la mañana... Otra noche sin dormir, ya no sé cuántas van... Demasiadas para un hombre que ha dedicado su vida a la acción y que ahora está postrado en una cama sin poder hacer lo único que el médico le ha dicho que puede hacer, dormir.

Pensándolo bien hay otra cosa que puedo hacer, escribir, curiosa ironía, un hombre que antaño fue de pocas palabras y que se centraba en los hechos ahora solo puede escribir palabras para rememorar lo que un día fue. ¿Y que fue? BATMAN, el original, no el actual (si queréis saber sus novedades comprad cada mañana el Gotham Gazette y allí lo tendréis todo). Yo fui el primer Batman, el hombre que inició una guerra en solitario para salvar una ciudad que no quería ser salvada. Todos recordáis a los psicópatas que se apoderaban de la ciudad día a día, el Joker, el Pingüino, Falcone, el Acertijo... Yo, y mi equipo años después, conseguimos evitar que esos enfermos echaran a perder Gotham.

35 años antes

No habían pasado ni dos días desde que conseguí frenar la primera aparición del Joker en el laboratorio químico de Ace Chemical Procesors. Un primer enfrentamiento con el payaso que marcaría, y de qué manera, sus siguientes apariciones. A veces me pregunto porque no acabé con él en aquella noche, le hubiera ahorrado tanto dolor a esta ciudad, tanta desesperación… Y todo por mi discurso moralista: “si matas no eres mejor que ellos”. Pero un hombre/murciélago que se dedica a dar palizas y a aterrorizar a los villanos de su ciudad ¿está acreditado para dar esos discursos? No creo, pero lo hacía. En fin, vamos a lo que nos ocupa (del Joker ya hablaremos largo y tendido).

No tenía tiempo de pensar en todo lo sucedido, todavía con las heridas abiertas tenía que hacer frente a un nuevo ataque, uno de mis confidentes me había dicho que Carmine Falcone tenía un nuevo guardaespaldas, aunque realmente era su nueva mano derecha, Milos Grapa. El ayudante de Falcone se iba a quedar al frente de la “famiglia” mientras él acudía a una cita con Felice Viti en Chicago. Grapa iba a aprovechar la ocasión para cerrar algunos negocios fraudulentos con alguien del psiquiátrico de Arkham. Se rumoreaba que Grapa le iba a vender a un psicópata doctor unas drogas experimentales que habían desarrollado los “cocineros” de Falcone, que si tenían el efecto deseado pronto llegarían a Gotham destrozando la vida de muchos chicos de los Narrows. Alfred tiene pinchadas las cámaras de los tres establecimientos desde los que opera la mafia de Falcone. Cuando vea salir a Grapa le seguiré. Finalmente, a las 2 de la madrugada Grapa y los hombres de Falcone salen de su escondrijo de los muelles de Gotham. Ellos con su habitual Ford Escort negro y yo planeando entre las gárgolas de Gotham.  Podría interceptarlos antes de su llegada o una vez allí pero no, a Falcone y a Grapa les llegará el momento, quiero centrarme en ese maníaco doctor, esperaré a que se realice el intercambio y le seguiré. La transacción se realiza en la parte trasera del asilo, no sé qué tendrá de especial esa toxina ni quién es ese médico pero le ha entregado dos maletines de dinero a Grapa… ¡Un momento! Esos maletines llevan el logotipo de Empresas Wayne, como es posible que siga habiendo corruptos en la empresa de mis padres. Durante mis inicios como empresario luché mucho por sanear la compañía y conseguir la buena imagen que tiene en la actualidad. No puedo permitir que la empresa se vuelva a manchar, este caso va más allá de lo que creía.
 
Le pido a Alfred que escanee el rostro del doctor para ver qué relación tiene con Industrias Wayne. El sujeto es el Doctor Michael Burton, licenciado en medicina en la Universidad de Metropolis ubicada en el barrio de Little Bohemia, trabajó siete años en el hospital general de Metropolis donde se vio envuelto en un escándalo en el que experimentaban con pacientes y por eso fue despedido. El juez lo absolvió por falta de pruebas. A los pocos meses se mudó a Gotham para trabajar en el Asilo de Arkham en el que lleva un año. Ato cabos rápidamente, el Dr. Burton sí que realizó experimentos con pacientes en Metropolis y ahora se dispone a volver a hacerlo, Grapa se aprovecha de la situación y prueba la efectividad de la nueva droga. Pero hay cosas que no encajan, ¿por qué Burton paga para experimentar con un producto que no es suyo? y ¿qué relación tiene el Dr. Burton con mi empresa?

Continuará…
 


      (1)             Los personajes utilizados salen de distintos medios e historias de Batman. Por ejemplo, el Dr. Burton es un personaje muy secundario de Batman Forever del que solo cojo el nombre. Milos Grapa es el guardaespaldas de Carmine Falcone en algunas historias de Jeph Loeb y Tim Sale como El largo Halloween al igual que Felice Viti. 

      @greenlanternBCN

martes, 5 de mayo de 2015

Bienvenidos

Bienvenido a "Érase una vez un Caballero Oscuro". En el Blog se publicará una colección de historietas basadas en el personaje de Batman y todo lo que le rodea creadas por un servidor. La mayor parte de la historia nace de mi imaginación por tanto no está conectada con las historias de los cómics publicadas por DC ni ligada a su continuación pese a que si que hay momentos, nombres... salidos de los cómics. La intención es narrar distintas historias de Batman contadas por un Bruce Wayne ya anciano y mermado físicamente que quiere narrar parte de sus memorias. Historias alternativas y distintivas que harán que veamos Batman desde otro punto de vista. Espero que disfrutéis con la lectura y podamos pasar un buen rato. En los próximos dos dias publicaré el primer capítulo. En fin,"Érase una vez en una ciudad oscura, sucia y humeante..."

Gracias por leerme, atentamente

@greenlanternBCN (Twitter)